domingo, 16 de febrero de 2014

La situacion de la farmacia española 2014


Queridos compañeros,

En este articulo os voy a comentar mis anécdotas y mi visión personal, sobre nuestra querida (para algunos no tanto) profesión al frente de una oficina de farmacia durante estos últimos  años.


Primero, me gustaria comentar que si lo pensáis bien creo que pasamos más de la mitad de nuestro tiempo comprobando que las recetas estén bien, que la cooperativa de turno no se equivoque tanto en los pedidos y nos pague los abonos, que el SAS nos pague meridianamente bien, que si hay que meter en el libro esto…Estamos más preocupados de no confundirnos y perder dinero dando una marca por una EFG o de lo que hace el vecino en su farmacia, que poco a poco hemos ido perdiendo la batalla con la administración. Resulta sorprendente como en menos de 40 años hemos ido perdiendo servicios y prestaciones que aparte del perjuicio económico hacia nuestro sector, ha rebajado el prestigio de nuestra profesión. Por ejemplo, mediante improcedentes medidas puramente recaudatorias han obligado a  muchísimas farmacias a prescindir las fórmulas magistrales que son el alma de nuestra profesión..

Creo que si todos los farmacéuticos de España hubiéramos actuado de otra manera, luchando por nuestra profesión de una manera mucho menos tibia o estableciendo un organismo o una serie de medidas que hubiera aglutinado todos nuestros intereses e inquietudes comunes, la Junta o La Generalitat  se lo  pensarían dos veces antes de tomarnos el pelo. Tristemente eso no ha pasado, estábamos acomodados y hemos reaccionado tarde y mal. Para qué preocuparnos de lo que le pase al vecino, mientras no me pase a mí, no es importante. Por eso firmemente tengo la opinión de que tenemos lo que nos merecemos, a partir de ahora cada vez más nos veremos obligados a abrir más horas nuestros negocios para minimizar las pérdidas causadas por las ventas de medicamentos cuyos precios cada vez están más devaluados y competir entre nosotros y las muchas y nuevas farmacias que están por abrir. Evidentemente si hay que abrir más horas para ganar igual o menos y nuestros costes fijos aumentan (más salarios, más luz, más impuestos para los corruptos, menos tiempo, más stress…) tened claro que todavía no hemos tocado fondo, aunque ahora mismo alguno de vosotros mismos lo creáis así.


Sin embargo todavía observo brotes verdes en nuestro comportamiento y  albergo completamente la esperanza que hayamos aprendido la lección y a partir de ya, empecemos a luchar y a ayudarnos todos juntos para conseguir que la farmacia del siglo XXI  sea cada vez más sostenible.
Mi opinión sobre el futuro de la farmacia comunitaria en España se basa en las siguientes reflexiones;
1.    El modelo actual está agotado porque el  80% de nuestros ingresos dependen de que nos paguen medicamentos cada vez más baratos, un Estado cada vez más moroso y caradura

2.    El farmacéutico es el único profesional sanitario que es remunerado por la venta de un producto en lugar de por la prestación de un servicio. Somos considerados tenderos porque cobramos según el precio del medicamento

3.    Falta de desarrollo, autoestima y alicientes profesionales de sanitarios. Los titulares y adjuntos están desaprovechados en su día a día en tareas administrativas y relacionadas eminentemente con la gestión de productos. Esto es debido a que el actual modelo por márgenes no incentiva la actuación profesional asistencial.

4.    Burocracia cada vez más excesiva que entorpece y ralentiza las tareas cotidianas más básicas.

5.    Desigualdades cada vez mayores entre C.C.A.A

Por estos motivos considero que es fundamental que los farmacéuticos no podemos ir a remolque de la Administración, sino ser proactivos y promover y desarrollar iniciativas y proyectos propios.
 Hay que pensar qué valor añadido sanitario se puede aportar a los pacientes, y qué valor añadido económico para los pagadores.
Podríamos  plantear una reestructuración del modelo que permita crear su propia oferta, que sea integral y que convierta nuestras oficinas en espacios de salud. Esto proporcionaría nuevos servicios al sistema sanitario que podrían ser comprados por los pacientes, las entidades sanitarias públicas y las entidades privadas…, todo en un menor grado de dependencia respecto a la Administración...
Debemos desarrollar de una vez una cartera de servicios profesionales basados en la atención farmacéutica.
La mejor manera de fidelizar pacientes no es ni  ser el más barato ni una tarjeta de puntos tipo Carrefour; es la de nuestra profesionalidad y ello significa formarse, continuar estudiando y estar al día como hacen otros colectivos sanitarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario